Leche de almendras casera en 7 pasos

Nunca me ha gustado la leche. Desde pequeña, me daba asco el sabor y el olor y solamente la consumía cuando comía cereal. En la adolescencia me di cuenta que era intolerante a la lactosa y desde entonces no me ha hecho ni la más mínima falta la leche.

Sin embargo, a veces se me antoja hacer la avena con un poquito de leche o tomarme un cappuccino o un chocolate caliente. Entonces, suelo recurrir a la leche de almendra como sustituto.

Pero no me es fácil encontrar una opción en el mercado que cumpla con mis requerimientos: una lista de menos de 5 ingredientes, sin carragenanos, sin azúcar ni endulzares artificiales y certificada como libre de gluten. Además, todas las marcas son carísimas.

Por eso decidí probar hacer mi propia leche de almendra y desde entonces, no he vuelto a comprar más leche en el super. ¡La mía es mucho más natural, rica, saludable y económica!

Aquí les comparto mi receta de tan solo 7 pasos para que la prueben ustedes mismos:

Ingredientes
1 taza de almendras crudas
Agua para remojar
3 tazas de agua filtrada
Endulzante opcional (yo uso stevia, pero pueden utilizar miel, agave o lo que gusten)

Utensilios
Licuadora
Colador
Botella o recipiente para guardar la leche
Bolsa de malla fina o chorreador de café
Recipiente o bolsa ziploc para guardar la harina de almendra

Paso a paso:

  1. Remojar las almendras durante la noche. Coloque las almendras en un recipiente y cubra con una pulgada de agua. Cubra el recipiente y déjelo reposar sobre el mostrador o en la refrigeradora.
  2. Escurrir y enjuagar las almendras. Escurra las almendras y enjuáguelas bien con agua fría. Es importante botar el agua de remojo porque contiene ácido fítico, el cual inhibe la capacidad del cuerpo para absorber los nutrientes de las almendras.
  3. Licuar. Coloque las almendras en la licuadora y cubra con 3 tazas de agua filtrada. Licúe la mezcla a la velocidad más alta, durante aproximadamente 2 minutos (hasta que las almendras se vuelvan como harina fina y el agua se vea blanca y opaca).
  4. Colar las almendras. Coloque el chorreador/malla fina en un embudo sobre la botella sobre la botella o recipiente en el que va a guardar la leche. Vierta la mezcla de la licuadora en el colador.
  5. Presione fuerte. Apriete y presione el chorreador para extraer la mayor cantidad posible de leche de almendras*
  6. Endulzar al gusto.
  7. Refrigerar. Guarde la leche en la nevera en un recipiente sellado por un máximo de 4 días.*La harina de almendra sobrante (la que queda en el chorreador) puede guardarse y usarse para agregar a avena, batidos, etc. También puede hornearse a baja temperatura hasta que se seque completamente (2-3 horas). La harina de almendra seca puede mantenerse congelada durante varios meses y ser utilizada en productos horneados.

¡Buen provecho!

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